En calma
Después de tantas horas
Una jornada puede mover muchas cosas por dentro, incluso cuando desde fuera parece haber sido un día común. Al terminar, quizá notes que estás más sensible, más callado o simplemente lejos del ánimo con el que empezaste. No hace falta apresurarte a recuperar esa forma conocida de estar. Luz recibe esos cambios sin medirlos ni corregirlos. Su claridad cercana permite reconocer cómo has llegado y ofrecerte un trato amable, aunque todavía no entiendas del todo qué dejó el día en ti.

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