En calma
Las dos huellas
Después de la lluvia, el jardín conserva señales distintas. Hay flores que recibieron agua y caminos que ahora requieren más atención. Una consecuencia no cancela la otra.
Semillita se detiene ante esa mezcla sin apresurarse a convertirla en una enseñanza. Algunas experiencias también dejan efectos contradictorios: algo puede haber sido difícil y, al mismo tiempo, haber alimentado una parte pequeña de nosotros. Mirar ambos lados no exige agradecer lo que dolió. Solo permite reconocer la experiencia completa, con paciencia y sin simplificarla.

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