Desanimado · En calma
Las primeras palabras también pueden ser amables
A veces, el día comienza con una voz interior que enumera rápidamente todo lo pendiente.
Antes de levantarnos ya aparecen las prisas, las exigencias y aquello que creemos que deberíamos hacer mejor.
🏮 Luz permanece cerca mientras la mañana entra suavemente por la ventana. No intenta apartar tus responsabilidades ni decirte cómo deberías sentirte. Solo acompaña ese instante en el que todavía puedes elegir con qué palabras recibirte.
Quizá hoy puedas comenzar sin reprocharte lo que falta, lo que ayer no salió como esperabas o el cansancio que todavía permanece.
No necesitas decirte algo extraordinario. A veces basta con no ser tan duro contigo al comenzar.

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