Con ansiedad · En calma
No toda la prisa que te rodea te pertenece
Hay momentos en los que todo parece moverse deprisa a nuestro alrededor.
Los pasos de otras personas, el tráfico, los mensajes que llegan y las cosas que suceden al mismo tiempo pueden hacernos sentir que también nosotros deberíamos apresurarnos.
A veces el cuerpo recoge esa urgencia antes de que podamos preguntarnos si realmente era nuestra.
🐦 Pajarito contempla la ciudad desde lo alto. No intenta detener su movimiento ni alejarte de lo que tienes que hacer. Solo permanece cerca mientras reconoces qué necesita de verdad tu atención y qué puede seguir de largo.
Quizá esta tarde puedas dejar pasar una prisa que no te pertenecía y continuar sin cargarla contigo.

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