En calma
Una señal propia
Hay necesidades propias que pueden quedar detrás de lo urgente durante más tiempo del que quisiéramos. Cuando por fin las notamos, es fácil mirar la demora con culpa y pensar que debimos atenderlas antes. Pero ese reproche no hace falta para reconocer lo que hoy pide cuidado. Semillita sabe que un comienzo tranquilo también puede consistir en escuchar con paciencia, sin exigir una solución completa. Tal vez esta noche solo necesites admitir que algo tuyo merece atención. Nombrarlo con suavidad ya permite que deje de pasar inadvertido.

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